Tuve la suerte de poder tener ya desde muy pequeña una cámara entre mis manos. Aún la conservo, una compacta del tamaño de mi mano. Siempre estaba haciendo fotos. Aquello me parecía mágico, había descubierto un mundo distinto.

Después crecí y vinieron las dudas que tiene todo alumno de secundaria: ¿qué carrera estudiar?

Me encantaban los insectos, podía pasarme horas tumbada en la hierba viendo como las hormigas se movían de un lado a otro.

Durante años pensé en estudiar biología, quería ser entomóloga, estaba convencida.

Pero en el 2015 sucedieron demasiadas cosas y todo cambió. La música y la fotografía se juntaron.

Siempre lo he dicho y siempre lo diré, para mí poder hacer fotos en un concierto es lo mejor del mundo. Es maravilloso.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies